martes, 4 de marzo de 2014

Sintonizando con las estrellas

Al pie de ese frondoso arbusto improvisaría la cama, atada a las ramas o sujeta al suelo.
Espanto mosquitos de palabra, atrapo el calor de mi cuerpo con alguna manta y me aventuro en ese atrapante e infinito cielo hasta que me case el sueño. Una y otra vez. Que feliz sería en un lugar así.

jueves, 23 de mayo de 2013

Escalas del tiempo


En el infinito techo del cielo, planetas, satélites, cometas y soles luminosos gozan de eterna salud. Se ríen del paso del tiempo que avanza a paso de caracol.
En el espacio finito de los mundos, el tiempo azota como látigo. Viaja en rayo y en una desatada carrera vivaz convierte a sus pasajeros en gráciles burbujas de jabón.
Locas chispitas en el aire que danzan, chocan y se abrazan, vuelan, se arrastran y corren fugaz.

viernes, 22 de febrero de 2013

Noche mágica de verano


En esta noche mágica de verano,
de brisa fresca, balsámica,
que sopla un suave presagio otoñal,
si conservaría un catre,
lo estamparía en mi patio
bajo el oscuro manto estelar,
y acurrucado con una manta
por la luz de la luna me dejo abrazar,
con el susurro de las estrellas
mi voz canta, danza y se funde con las demás,
y con la pincelada de un cometa fugaz,
mis sentidos se dejan embelesar.

martes, 14 de agosto de 2012

Matanza y tolerancia cero

La policía neoyorkina, racistas si las hay, y al más puro estilo far west, cocinó a plomo limpio a un hombre fuertemente armado con un cuchillo que a la distancia  amenazaba a los uniformados y desafiante les espetaba: shoot me, shoot me! (dispárenme, dispárenme). Los guardianes del orden y de la ley no titubearon e inmediatamente hicieron caso al pedido. Una tras otras las siete de las doce balas escupidas por las humeantes pistolas, con rabia y determinación desmembraron la carne del acribillado.


 

En la ciudad donde rige la tolerancia cero y que pertenece a un país que tiene devoción por las armas de fuego y les rinde culto, en donde andar masacrando gentes de a montones está muy en boga, Darrys Kennedy de 51 años de edad, en plena luz del día y con un Time Square devenido en un juzgado improvisado con testigos ocasionales y en donde las balas fueron las únicas que hablaron, en un brevísimo juicio fue declarado culpable y ejecutado por desobedecer a la ley, portación ilegítima de cuchillo, faso de marihuana y contrabando de piel. El pobre infeliz que tuvo la desgracia de ser, negro era.


Michael Bloomberg, el blanquísimo Alcalde de la ciudad de Nueva York, de la matanza dijo: “fue un incidente desafortunado”. Toc! Toc! Caso cerrado.


miércoles, 9 de mayo de 2012

Pensador viajero


Absorto en mis pensamientos
y embarcado en un carrusel viajero
me había echado a caminar.
De repente y sin noción del tiempo
la noche me sorprendió.
Y ahí estaba,
escuchando el canto de las sirenas,
el estampido de las rotas olas,
contemplando las estrellas,
bañándome con su luz.

miércoles, 2 de mayo de 2012

El gallo santiagueño


Santiago del Estero, tierra del canto y de sanas y mansas costumbres, es el único lugar en donde los gallos no anuncian alegres el nuevo día con sus sonoros graznidos. Se desperezan después de la siesta y  tras la cena sus gargantas están de fiesta.

sábado, 10 de marzo de 2012

Marinero de otro mar


Que tiene ese lugar
a donde todos van,

en donde yo no me siento cómodo
y tampoco deseo estar.
Como marinero que busca el destino
aturdido parto a otros rumbos,
extraviado nado en la bruma
yo soy navegante de otro mar.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Emerindo Estrada: vida y obra de un cagador


Emerindo Estrada, hombre sin título y de mil oficios, dormía siempre con un ojo entreabierto para poder salvar su pellejo. La vida lo había tratado mal últimamente y apretado por las tripas y el hambre, la desesperación y la necesidad extorsionaron al pobre obligándolo a convertirse en un truhan, en un chanta, en un cagador para poder sobrevivir.
Con el tiempo se había ganado más enemigos que los habitantes que habían en la pequeña comunidad. Le era difícil andar sin ser descubierto y sin que ningún estafado lo apuntase con el dedo simulando ser revólver o con el mismísimo revólver al estafador. Se la tenían jurada.
Bajar la guardia no le estaba permitido, dormir era un lujo que no se podía dar y quedarse quieto era suicida. Cuando su cuerpo de tanto correr se desplomaba, el sagaz de Emerindo Estrada antes de desfallecer sobre el improvisado campo de batalla, sabía por que pasadizo escapar cuando el peligro le silbara el pescuezo. Un mal día, desparramado bajo unas chapas olvidadas y oxidadas que le daban cobija, unos de sus ojos que siempre estaba alerta lo traicionó por trabajo forzado, esclavitud y abuso de autoridad. Por derecho al descanso o por negligencia ocular, el astuto ojo se desplomó y al unísono entro en sana comunión con el otro remolón. Por vez primera el cansancio lo había vencido. Para las hienas la mesa estaba servida. Era un hombre muerto con su corazón dando falsos latidos. El cielo repentinamente se puso negro y en las inquietas nubes los refucilos serpenteaban dejando estelas de mil viboritas, dando aviso de que la tormenta acechaba peligrosa y mortal. El viento húmedo lanzado por la tempestad olía a agua y a tierra mojada, a sangre y a destino fatal. No era ningún improvisado el gran escapista y siempre tenía cebos y recursos en su campiña de batalla. Bajo su refugio, en amplio perímetro un gran colchón de hojas secas le hacían de alarma. El truhan de Emerindo dormía fulminado junto a todos sus sentidos insurrectos declarados en huelga. Bajo la incipiente tormenta, unos pasos que traían peligro se hicieron presentes. La alarma que bajito crepitaba bajo los misteriosos pies apenas sonaba. El fugitivo del peligro ni sospechaba. Dormía de costado y acurrucado como en posición fetal. Crac, crac, crac, las hojas secas se resquebrajaban. Las primeras gotas comenzaron a caer como azotes dando aviso en las compungidas chapas. Ya era tarde para intentar escapar. El enemigo ya lo apuntaba. Un frío objeto posado verticalmente sobre su sien terminó violentamente con la huelga de todos sus sentidos. Abrió sus ojos a velocidad de rayo junto con su ajetreado corazón que en su pecho le dio un fuerte topetazo de miedo y alerta, pero antes de que su cuerpo entrara en reacción, un relámpago encendió en llamas los cielos secundado por el reventón del trueno junto al estrépito del cañonazo mortal.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Un mensaje interestelar


¿Una gran explosión?
¿¡Un Big Bang!?
¿Antes la nada?
¿Estuvo siempre ahí?
¿Un volver a empezar en un repetitivo cíclico infinito universal?

Estas y otras más, son preguntas que queremos contestar,

porqué después quizás, ya no podremos estar.

Somos como estrellas fugaces, que brillan por un instante.
La naturaleza nos enseñó

que una especie extinta no renace de nuevo,
dando a lugar, para que otras tengan su oportunidad.
Nos guste o no, el Cosmos nos atrapó por azar,

en una diminuta burbuja celeste,
que presa del destino deambula

en un frío mar abisal, oscuro y agreste,

que entre sus gigantes olas, agita, pasea e ignora

a todos sus pasajeros excéntricos y rebeldes.
Somos material del Cosmos
contemplándonos a nosotros mismos.
Desde nuestro humilde lugar que nos toca ocupar,
al espacio lanzamos un grito esperanzador,

que viajan en sondas de radio y espaciales,
avisando que no somos especiales,
diciendo que aquí estamos, impacientes,
esperando respuestas a nuestros llamados.
Queremos saber si hay vida allá afuera,
en este insondable Universo, lleno de planetas hermanos,
que por más que agitemos las manos,
por ahora se muestran mudos, misteriosos y lejanos.

¡Ey, hola!

Esta en nuestra Galaxia

¡Somos de la Vía Láctea!

lunes, 28 de noviembre de 2011

Sobre Júpiter y la vida en la Tierra




Júpiter, además de ser el planeta más grande de nuestro Sistema Solar, actúa y actuó siempre como un gran escudo protector, ya que su tremendo poder gravitatorio fue esencial para que pueda haberse desarrollado vida en la tierra, atrayendo y desviando de sus órbitas a peligrosos asteroides que puedan traer consigo riesgos de colisión directa con nuestro planeta. De no ser así, el bombardeo constante de asteroides hubiese hecho imposible el desarrollo de cualquier forma de vida. Júpiter es un gigante gaseoso compuesto por nitrógeno y helio, las sustancias que más abundan en el Universo. El planeta es tan grande, que podrían caber unas mil Tierras en su interior. Según los expertos, por su composición resultó ser un astro fallido, que por circunstancias que se desconocen y que aún hoy se estudian, terminó convirtiéndose en un planeta, cuando iba camino a convertirse en una estrella. A ciencia cierta, aún no sabemos nada de su núcleo, composición y tamaño. Su lugar que ocupa en el Sistema Solar fue clave para la formación de los planetas tal cual hoy los conocemos, ya que su poder gravitatorio sirvió para equilibrar planetas y órbitas cuando estaban en formación. El Sol, hace unos cuatro mil millones de años atrás, tenía una luminosidad de un 30% inferior a la que hoy tenemos, en donde la temperatura en la Tierra estaba por debajo del punto de congelación del agua. Dentro de unos cinco mil millones de años más, brillará y calentará tanto la superficie del planeta que hará hervir los océanos convirtiendo al planeta en una caldera. Su vida llegará a su fin cuando haya agotado todo su combustible interno, convirtiéndose en una gigante roja y engullendo y destruyendo quizás a todos los planetas del Sistema Solar. Todas estas vicisitudes azarosas cósmicas mencionadas y un sin fin más intrínsecas relacionadas con nuestro planeta, hicieron posible el desarrollo de todo tipo de formas de vida en nuestro mundo, acaecidas hace unos cuatro mil setecientos millones de años aproximadamente, proceso evolutivo que una vez puesto en marcha nunca se detuvo y que está en evolución constante, con cientos de miles de especies que luchan día a día por la supervivencia de sus congéneres, tratándose de adaptar al medio en el que viven para no extinguirse.

domingo, 2 de octubre de 2011

La mini

La mini, gatita negra ella y de delicadas puntitas blancas, un día cayó del techo por sana travesura o negligencia de su mamá gata. Huérfana de madre, papá la adoptó y el romance pronto floreció. Se buscaban y se mimaban a todo momento, con caricias de él hacia ella y con ronroneos y besos recíprocos de ella hacia él. Puro amor.
Todos los días la gatita hacia gala de su huraña felinidad (…) No le gustaba ser molestada y tampoco nunca a nadie molestó.
Por instinto innato, sabía de su condición en la casa, donde también convivía con la Polka, de condición perra ella y dogo argentino de raza. Perros que de nacimiento vienen al mundo con el maléfico mote impreso de “asesinos”, pero por capricho de la naturaleza o por error de imprenta, la Polka, tan buena como Lassie, no mataba ni a una mosca.
También de chiquitita la Polka como a su hermanita la quiso adoptar, pero la mini jamás traicionó a sus instintos y nunca la quiso aceptar. Sentía que no podía, que no debía. Sus sabios genes así le decían. Astuta, a la perra a la distancia siempre la tenía, porque sabía que el peligro en cualquier momento se le venía. De reojo la miraba y a cualquier aproximación intencionada o dudosa, de un brinco disparaba.
Cuando papá murió, la mini mucho lo sintió. Lo buscaba y lo buscaba y detrás de cada puerta lo esperaba, pero ya nunca lo encontró. La casa quedó lúgubre, llena de recuerdos y la tristeza a todos nos invadió. La gatita quedó con la familia, pero ella huérfana para siempre se sintió. Solitaria pasó su vida entre reconfortables sillones, cálidos muebles y silenciosos techos testigos de interminables soles y de lunas, y sin querer ser mimada por otro que no haya sido papá, quien fue para ella su verdadero amor, su padre que de chiquita la acunó y que de la muerte la rescató. Hace poco la mini se enfermó y la pobre sufriendo se murió. Hoy la casa también se siente huérfana, porque vacía de ella se quedó, y porque una integrante de la familia partió.

(A mi hermana Graciela, con cariño)

sábado, 24 de septiembre de 2011

Los libros y el tiempo

Un libro olvidado por la historia y las gentes, deshojado de añoso, apesadumbrado de tanto esperar y con la boca seca de tanta sed por atragantados palabreríos, obligado duerme en una biblioteca llena de tránsito. Quejoso mudo él se reusa a jubilarse. Quiere ser despertado porqué está lleno de cosas para contar, y en sus adentros espera de nuevo ser re descubierto para que otros descubran lo que él hace mucho tiempo ya descubrió.

(Para Gustavo Retamoso. Con afecto. Espero un día el destino nos vuelva a unir en algún lugar pletórico de letras y palabras mundanas en donde supimos compartir gratos momentos rodeados de libros y literatura, vicio que compartimos y pasión que abrazamos. Se los va a extrañar estimado. Enormemente)

martes, 20 de septiembre de 2011

Por el Cosmos yo quisiera viajar


Cuando me toque partir,
a una nube no quisiera subir,
ni seres mágicos me interesarían descubrir.
A una estrella me gustaría abrazar,
y por el Cosmos poder viajar
entrelazado en una infinita cadena de átomos,
en un eterno viaje interestelar.
Acoplarme a un cometa, e ignotos mundos visitar,
cuásares pulular y con púlsares y estrellas poder danzar,
infinitamente, para toda la eternidad.

(Dedicado a mis amigos Carlos M. Gómez Zanni, Karl Stulberg, Gustavo Camicia, Pablo Herrera, Malena Quaglino y Alejandra, quienes comparten conmigo iguales creencias y la misma pasión. A mi papá Alfredo, fusionado a una estrella o a donde quiera que esté, con todo el amor del mundo, el fana)

martes, 13 de septiembre de 2011

De libros y de amores


Todas las noches, y aunque sea de a pedacitos, siento el deseo de estar con ellas, de tenerla entre mis manos, de acariciarlas suavemente con las puntas de mis dedos, mimarlas y cautivarme con su fino y distintivo perfume que sabe a madero y leño. Contemplarlas de lado a lado y de arriba a abajo, deleita, enamora y desata pasiones desesperadas a las que no escapan corazones ni neuronas, y arrebatarle caricias sutiles con cada vuelta de hoja, es un acto de amor del más puro y sincero. Uno quiere cumplir al estar en su compañía, como el sano compromiso que uno siente con quien ama. Ellas no sienten celos de las demás, ni pueden expresar sentimientos, pero embelesan a quienes las contemplan con ávidos ojos de curiosidad y sed de saber, de aprender. Ellas, o ellos, las obras, los libros, son como una mujer, no se comparten ni se prestan, se las mezquina y se las cuida, como un preciado tesoro quienes muchos desean arrebatar.

martes, 9 de agosto de 2011

Cuando tú te haces desear, chirusa!


Estabas allí, parada, rebelde, indómita y sola ya cuando la resabiada noche se moría sin luna y embriagada de anécdotas ya. Tus dorados cabellos llovidos sobre tus hombros, mirada adusta, ojos sin rostro, un brazo apilado sobre el otro. Entre muchos esperando a alguien o a nadie. Sosegado pasé la puerta. Atrás quedaste tú, sin destino yo. Nos fuimos los dos, se fueron todos. El alba bañaba las nubes de tenue luz, presagiando un nuevo día. El mundo gira y gira, la vida es corta, se nos va..

domingo, 26 de junio de 2011

Anécdota

A papá no le gustaba mucho ver TV, y el desembarco de Internet por poco sepulta en casa a la caja boba. Pero en la pantalla chica él tenía una debilidad: ver por las noches al desaliñado y cerebral detective Columbo, interpretado magistralmente por el célebre actor Peter Falk. Cuando absorto se sentaba a ver la serie, estaba prohibido respirar y las moscas no tenían derecho al vuelo.

martes, 21 de junio de 2011

Relato corto


Parado en una esquina céntrica de la ciudad esperando a cruzar la calle, repentinamente sentí el muslo húmedo, como lastimado pero sin sentir dolor. Ví una oscura mancha en el bolsillo derecho del pantalón y dubitativo metí la mano. Sentí el cuerpo frío de la víctima y la sujeté tímidamente. Pronto los dedos se sintieron mojados, viscosos, temerosos. Lentamente saqué la mano empapada en sangre azul, como si a la muerta lapicera la hubiesen matado de un balazo.

sábado, 18 de junio de 2011

El teatro del bien y del mal


A mis rebeldes neuronas ahora se les dieron por imitar a los osos. Se pusieron a invernar. No moleste.
Les dejo esta sublime nota escrita con la inigualable pluma de ese gran escritor uruguayo llamado Eduardo Galeano. Que la disfruten.

Eduardo Galeano

25/09/2001

En la lucha del Bien contra el Mal, siempre es el pueblo quien pone los muertos. Los terroristas han matado a trabajadores de cincuenta países, en Nueva York y en Washington, en nombre del Bien contra el Mal. Y en nombre del Bien contra el Mal, el presidente Bush jura venganza: Vamos a eliminar el Mal de este mundo, anuncia. ¿Eliminar el Mal? ¿Qué sería del Bien sin el Mal? No sólo los fanáticos religiosos necesitan enemigos para justificar su locura. También necesitan enemigos, para justificar su existencia, la industria de armamentos y el gigantesco aparato militar de los Estados Unidos. Buenos y malos, malos y buenos: los actores cambian de máscaras, los héroes pasan a ser monstruos y los monstruos héroes, según exigen los que escriben el drama.

Eso no tiene nada de nuevo. El científico alemán Werner von Braun fue malo cuando inventó los cohetes V-2, que Hitler descargó sobre Londres, pero se convirtió en bueno el día en que puso su talento al servicio de los Estados Unidos. Stalin fue bueno durante la Segunda Guerra Mundial y malo después, cuando pasó a dirigir el Imperio del Mal. En los años de la guerra fría, escribió John Steinbeck: Quizá todo el mundo necesita rusos. Apuesto a que también en Rusia necesitan rusos. Quizá ellos los llaman americanos. Después, los rusos se abuenaron. Ahora, también Putin dice: El Mal debe ser castigado. Saddam Hussein era bueno, y buenas eran las armas químicas que empleó contra los iraníes y los kurdos. Después, se amaló. Ya se llamaba Satán Hussein cuando los Estados Unidos, que venían de invadir Panamá, invadieron Irak porque Irak había invadido Kuwait. Bush Padre tuvo a su cargo esta guerra contra el Mal. Con el espíritu humanitario y compasivo que caracteriza a su familia, mató a más de cien mil iraquíes, civiles en su gran mayoría. Satán Hussein sigue estando donde estaba, pero este enemigo número uno de la humanidad ha caído a la categoría de enemigo número dos. El flagelo del mundo se llama, ahora, Osama Bin Laden. La CIA le había enseñado todo lo sabe en materia de terrorismo: Bin Laden, amado y armado por el gobierno de los Estados Unidos, era uno de los principales guerreros de la libertad contra el comunismo en Afganistán. Bush Padre ocupaba la vicepresidencia cuando el presidente Reagan dijo que estos héroes eran el equivalente moral de los Padres Fundadores de América. Hollywood estaba de acuerdo con la Casa Blanca. En esos tiempos, se filmó Rambo 3: los afganos musulmanes eran los buenos. Ahora son malos malísimos, en tiempos de Bush Hijo, trece años después.

Henry Kissinger fue de los primeros en reaccionar ante la reciente tragedia. Tan culpables como los terroristas son quienes les brindan apoyo, financiación e inspiración, sentenció, con palabras que el presidente Bush repitió horas después. Si eso es así, habría que empezar por bombardear a Kissinger. El resultaría culpable de muchos más crímenes que los cometidos por Bin Laden y por todos los terroristas que en el mundo son. Y en muchos más países: actuando al servicio de varios gobiernos norteamericanos, brindó apoyo, financiación e inspiración al terror de estado en Indonesia, Camboya, Chipre, Irán, África del Sur, Bangladesh y en los países sudamericanos que sufrieron la guerra sucia del Plan Cóndor.

El 11 de setiembre de 1973, exactamente 28 años antes de los fuegos de ahora, había ardido el palacio presidencial en Chile. Kissinger había anticipado el epitafio de Salvador Allende y de la democracia chilena, al comentar el resultado de las elecciones: No tenemos por qué aceptar que un país se haga marxista por la irresponsabilidad de su pueblo. El desprecio por la voluntad popular es una de las muchas coincidencias entre el terrorismo de estado y el terrorismo privado. Por poner un ejemplo, la ETA, que mata gente en nombre de la independencia del País Vasco, dice a través de uno de sus voceros: Los derechos no tienen nada que ver con mayorías y minorías. Mucho se parecen entre sí el terrorismo artesanal y el de alto nivel tecnológico, el de los fundamentalistas religiosos y el de los fundamentalistas del mercado, el de los desesperados y el de los poderosos, el de los locos sueltos y el de los profesionales de uniforme. Todos comparten el mismo desprecio por la vida humana: los asesinos de los seis mil seiscientos ciudadanos triturados bajo los escombros de las torres gemelas, que se desplomaron como castillos de arena seca, y los asesinos de los doscientos mil guatemaltecos, en su mayoría indígenas, que han sido exterminados sin que jamás la tele ni los diarios del mundo les prestaran la menor atención. Ellos, los guatemaltecos, no fueron sacrificados por ningún fanático musulmán, sino por los militares terroristas que recibieron apoyo, financiación e inspiración de los sucesivos gobiernos de los Estados Unidos. Todos los enamorados de la muerte coinciden también en su obsesión por reducir a términos militares las contradicciones sociales, culturales y nacionales.

En nombre del Bien contra el Mal, en nombre de la Única Verdad, todos resuelven todo matando primero y preguntando después. Y por ese camino terminan alimentando al enemigo que combaten. Fueron las atrocidades de Sendero Luminoso las que en gran medida incubaron al presidente Fujimori, que con considerable apoyo popular implantó un régimen de terror y vendió el Perú a precio de banana. Fueron las atrocidades de los Estados Unidos en Medio Oriente las que en gran medida incubaron la guerra santa del terrorismo de Alá. Aunque ahora el líder de la Civilización esté exhortando a una nueva Cruzada, Alá es inocente de los crímenes que se cometen en su nombre. Al fin y al cabo, Dios no ordenó el holocausto nazi contra los fieles de Jehová y no fue Jehová quien dictó la matanza de Sabra y Chatila ni quien mandó expulsar a los palestinos de su tierra. ¿Acaso Jehová, Alá y Dios a secas no son tres nombres de una misma divinidad? Una tragedia de equívocos: ya no se sabe quién es quién. El humo de las explosiones forma parte de una mucho más enorme cortina de humo que nos impide ver. De venganza en venganza, los terrorismos nos obligan a caminar a los tumbos. Veo una foto, publicada recientemente: en una pared de Nueva York, alguna mano escribió: Ojo por ojo deja al mundo ciego. La espiral de la violencia engendra violencia y también confusión: dolor, miedo, intolerancia, odio, locura. En Porto Alegre, a comienzos de este año, el argelino Ahmed Ben Bella advirtió: Este sistema, que ya enloqueció a las vacas, está enloqueciendo a la gente. Y los locos, locos de odio, actúan igual que el poder que los genera. Un niño de tres años, llamado Luca, comentó en estos días: El mundo no sabe dónde está su casa. El estaba mirando un mapa. Podía haber estado mirando un noticiero.

http://www.apc.org/english/rights/newsmonitor/opinion.shtml?sh_itm=721ae341659652d723a9c32b1a555a24

domingo, 24 de abril de 2011

Inspiración y sentimiento


Inspiración…, a lo largo de los siglos
y desde tiempos remotos,
millones alguna vez la tuvieron.
Nace en el momento, como sin esfuerzo y de forma espontánea.
Ha tocado a escultores y pintores, a oradores y escritores,
a arquitectos y constructores, y hasta ignotos entusiastas.
Yo no tengo musa que me inspire, ni nada que me obligue
a plasmar mis pensamientos.
Solo hay algo que me inspira, es el calor de mis afectos
y ese loco amor apasionado que yo siento
por la literatura y la escritura.
Tomo la pluma, la siento entre mis dedos,
la lámpara, la hoja, la tinta y yo,
la sangre literaria por mis venas y una historia original.
Hacerlo me hace feliz, escribir me embriaga el alma,
me nace desde adentro y con eso me contento.
Yo no copio ni tampoco imito,
tengo mi voz propia y expreso lo que siento,
por más que a muchos les irrite,
lo que me dictan mis sentimientos.
¡Al diablo con mis detractores!
¡Yo escribo para mis lectores!
Me inspira la literatura y también me inspiran mis amigos,
que me miman y me animan,
en cada uno de los momentos.
El relato no se explica, se lo siente y fluye desde adentro,
pues yo puedo decirles,
¡Que escribir es un sentimiento!

[Dedicado a mis fieles seguidores, a todos los que sienten el relato
y la literatura como yo, y especialmente a mi amigo Karl
]

sábado, 16 de abril de 2011

Yo busco

Yo no elijo a una mina, por la facha y por la pinta.
No cambio brillo por intelecto, ni apariencia por sapiencia.
No comulgo con lo fashion, lo mundano y lo falso.
Tengo los pies sobre la tierra y soy soñador en mis sueños.
Las hadas viven en los cuentos y yo escapo a esas fantasías,
que te hacen soñar despierto y te atrapan en un sueño eterno.
Yo busco el calor que emana, un corazón romántico y verdadero,
y no el fulgor de una estrella, que hoy ilumina y mañana olvida.
La razón es mi mejor aliada y el corazón al lado acompaña,
marcando paso el primero, para guiar al ingenuo compañero,
que sabe mucho de amores, pero muy poco de razones.
No soy soñador de la vida, y no quiero vivir de los sueños.
Tengo los pies en la tierra, y yo busco un corazón sincero.

(El fana también tiene sentimientos. Es duro como la roca
y machaca como el mortero, pero jamás se deja pegar,
ni con el pétalo de una rosa, ni con las hojas de un tunal)